El mar como recreo. Mediteráneo.
Mataró, 1 de julio.
nuevas posibilidades de comunicación. Habitualmente escribo en catalán (enlace al blog d'en Manel Mas a la derecha). En éste traduzco al castellano, con mejor o peor fortuna,los artículos que me son publicados. Y, a veces, algunas otras cosas.
(la Juanes, Carlos González, Santamaría, José Vicente, el “jefe” Vallés y no veo a Canongia entre los que celebraban el triunfo del Barça en la Cibeles. “Madrid se quema, se quema Madrid,...”)
Mataró, 28 de mayo.
(la foto es de Quico Melero)
Jáuregui es de mi edad y tiene un largo recorrido político. Ahora es el Secretario General del grupo parlamentario socialista del Congreso de los Diputados en Madrid, vaya, el número dos del grupo por detrás del portavoz y es el encargado de la organización de un complejo rebaño de 169 diputados/as.
Me tocó hacer la presentación de su persona y, además de explicar brevemente su trayectoria y decir que lógicamente era uno de mis “jefes”, acabé diciendo que compartíamos la afición por practicar el ciclismo de carretera, aunque él con mejores resultados que los míos.
Hacer reuniones de este tipo, a puerta cerrada, entre compañeros, sin medios de comunicación, hace que el invitado esté más “suelto”, que hable más abiertamente sin el encorsetamiento que representa no poder desviarse de lo que es políticamente correcto. De la situación actual del Gobierno, pese a tener más diputados que en la legislatura pasada; de la crisis del pensamiento del socialismo en cualquier parte del mundo; de la situación al País Vasco; de la crisis económica; de la renovación generacional a los mandos del Partido; de la visión, desde fuera, del temas catalanes y de como los llevamos; del realismo en política; de la formación de los jóvenes socialistas;... Como se puede ver, muchos temas que están sobre la mesa de la acción y el pensamiento de cualquier militante socialista que pretenda comprender y actuar correctamente en la complicada vida del mundo de hoy.
Personalmente me sentí reconfortado con su exposición y en las respuestas que dio a las preguntas que le dirigieron los compañeros. A veces tengo la impresión de que mis pensamientos y valoraciones sobre determinados temas son excéntricos respeto a los habitualmente establecidos y explicitados, y encontrar que compañeros respetables piensan parecido sirve, al menos, para pensar que no estás del todo equivocado. Lástima de la asistencia que podía haber sido más numerosa.
No obstante, salí con la sensación de que la correspondencia entre nuestras edades y las experiencias vividas (las mías, menores, sin punto de comparación con las suyas) nos dan una perspectiva parecida en un puñado de cosas que también creo compartida, por lo que voy hablando e intuyendo, con otros compañeros/as de parecidas características.
Mataró, 14 de noviembre.
(Peter Fendi. El desahucio.1840)
(Fuente: A.H.E. )
Y, ¿De quien son estos 3,3 euros que no se devuelven? Segmentémoslos. Separemos lo que es inmobiliario de lo que no lo es. Del primero (el menospreciado ladrillo) hagamos más separaciones: La de los promotores (actividad económica, empresarial o “negocio”), del la de los particulares. De entre estos últimos, clarifiquemos los especuladores (avispados o no) que se han pillado los dedos, de los compradores de residencias. Todavía más, de estos segundos, los estúpidos (en palabras de Paul A. Samuelson) que han estirado más el brazo que la manga en su primera, segunda o tercera residencia, de los que tenían imperiosa necesidad de vivir bajo un techo. Y acabemos, entre estos últimos, ordenemos los que pueden pagar y los que están en una situación sobrevenida, con más o menos perspectivas, de no poder hacerlo.
Parece que la medida de aplazar el pago de cuotas durante dos años que decidió el Gobierno ya hace unos meses no acaba de arrancar, de hecho acaba de empezar su aplicación, y quizás no es la solución.
Quintás, en nombre de las Cajas, aprieta: “Hay que evitar una situación dramática”.
¿Qué pasaría si el sector público, el Estado (vaya, todos nosotros) pagara las cuotas que no se pudieran atender mes a mes del segmento último de los que he expuesto antes (el de aquellos que no tenían otra salida que hipotecarse por una sencilla vivienda que es la única propiedad de la unidad familiar de convivencia y que ahora están colgados) contra la parte de propiedad correspondiente registrándola convenientemente (en el Registro de la Propiedad)?
Aseguraríamos algunas cosas. Afrontar un problema social evidente: atenuar el riesgo de desahucio; incentivar la búsqueda de solución de los “pillados” que mantendrían así (y para si) lo que ya hubieran amortizado; rebajar la morosidad a las entidades financieras y mantener sus cuentas de explotación; desactivar parte de una de las causas del hundimiento del mercado de la vivienda.
Hay que hacer muchos números, echar muchas cuentas y atarlo todo muy bien. No lo sé.
Puede que sea arbitrismo, quizá es una propuesta arbitrista. Quizá habría que estudiarlo.
Mataró, 19 de marzo.
Disfrutar de flores y frutos.
Mataró, 2 de mayo.
Si el hombre es un gesto
El agua es la historia.
J.M.Serrat-1992.
Me permitiré, me permitirán, señoras y señores, una metáfora.
Heráclito dijo, hace unos 2.500 años, aquella conocida frase de que nadie se baña dos veces en el mismo río. Parece, pero, que Heráclito el Oscuro distinguía entre el cauce y el agua que pasa por él. Esta, el agua, va modelando y remodelando el cauce, a veces violentamente aunque durante muchos periodos imperceptiblemente o casi nada. El agua siempre es nueva, diferente. Nadie se baña dos veces en el mismo río.
Hace treinta años el agua de la vida local volvió a correr por un cauce institucional seco desde hacía tiempo, polvoriento y abandonado. Entonces era un riachuelo delgado, alegre, ingenuo, atolondrado a veces, como corresponde a los inicios de la vida. Fue modelando el cauce, adaptándolo y adaptándose, descubriendo la luz viniendo de un subsuelo tenebroso y arcaico.
Ahora, treinta años después, aquella agua ha devenido un río caudaloso y luminoso, y corre tranquila por un cauce ancho y estable lejos ya del rumor cantarín de las fuentes iniciales y de las dificultades para abrirse camino.
Tres cosas debemos pedir a este curso de agua:
Que esté limpio. O lo más limpio posible. Cuando el río se hace grande ha pasado por muchos lugares, se le han añadido muchas aportaciones, se han hecho vertidos más o menos controlados o incontrolados, hay lugares remansados dónde crece de todo, hay avenidas que vierten lo que arrastran.
Hay que mantenerlo limpio, transparente, potable.
Que sea útil. Todo curso de agua puede tener muchas aplicaciones. Se ha de aprovechar su fuerza para producir energía. Se ha de aprovechar su caudal como vía de transporte, para regar y hacer crecer la producción de la tierra. Se ha de aprovechar su curso para recreo, goce deportivo o simplemente estético. Se han de aprovechar sus elementos de vida.
Hay que aprovecharlo, que sea muy útil, que sirva bien, con todas sus potencialidades.
Que esté controlado. Evitar que le agua desborde del cauce y se desperdigue desordenadamente por su vera formando marjales y humedales, que si bien pueden mantener mucha fauna y flora interesante también pueden ser insalubres o malsanos. Evitar, a la vez, que esté rígidamente constreñido. Controlado es una cosa, restringido es otra. Debe tener el espacio preciso para qué haga su función y se pueda extraer de él todo su potencial lejos de presiones interesadas o espurias.
Hay que desarrollarlo en los marcos normativos de los que colectivamente nos dotamos.
Ahora, en todas partes y desde hace algún tiempo, tenemos una fuerte tormenta encima. No sabemos si despejará pronto o si nos traerá todavía más granizadas y trombas de agua. Lo cierto es que todo trance económico comporta reacciones del cuerpo social, es conocido. Hay que estar atentos para que estas reacciones no deriven en avenidas. Es difícil, y quizás está fuera de nuestro alcance, deshacer o desvanecer los negros nubarrones y sus consecuencias. Hemos de intentarlo, con la mejor voluntad, disposición y conocimientos que tengamos o sepamos. Sí, hemos de estar alerta del que nos viene encima, de la que nos está cayendo.
Esto se debe hacer desde todos los rincones de la sociedad, colectivamente y personalmente. Desde las instituciones, organizaciones, entidades y agrupaciones de toda clase. Pero también con los comportamientos personales, individualmente, asumiendo la propia responsabilidad.
No podemos dejar, en los tiempos que corren, que el curso de agua del mundo local, con lo que costó conseguir que volviera a tener vida y con el servicio que está dando, se ensucie, se desaproveche y se descontrole. Que cualquier nuevo aniversario, próximo o lejano, de los Ayuntamientos democráticos españoles y de todas las Corporaciones locales, se pueda celebrar como una conmemoración exitosa por la ciudadanía y dichosa y razonablemente satisfecha por los que han sido sus componentes.
Sr. Alcalde, señoras, señores, muchas gracias por su atención.
Mataró, 15 de abril.
Joaquim Bartra es un conocido abogado mataronés de larga trayectoria profesional y cívica que parece que tiene una remarcable vena artística escondida que ahora ha salido a la luz pública. Sorprendente, al menos para mí que la desconocía.
Mataró, 15 de marzo
Destrempament (¿Gatillazo?) total.
El responsable de economía del PP, Cristóbal Montoro, se paseaba a la salida del Pleno del Congreso de los Diputados de ayer con una reproducción del gráfico anterior con satisfacción: “¡Mirad, el resultado del Gobierno del PSOE!” Es su explicación de lo que está pasando.
Pero la nota de Eurostat de hoy explica cuál es la situación en toda Europa (la U.E., la zona euro, la EFTA, los principales partners) y no es demasiado diferente a la nuestra. Nosotros teníamos la burbuja inmobiliaria. Y los otros, ¿qué tenían de malo? Sí, los americanos y los ingleses el sistema financiero, pero, los alemanes por ejemplo, grandes exportadores, ¿Qué tenían? Cierto, algunos datos nuestros son muy peores, el paro, la construcción, las ventas de automóviles,...

(%variación 2008/2007 ventas de automóbiles)